lunes, 23 de octubre de 2017

Poesía: Una voz para las letras 2017



Soy huérfana, como tú Giordano, como tú
Tengo padre y madre
pero soy huérfana, errante buscando el regreso
¿Quieres que te hable de la familia?
Uno sol que ilumina los planetas cercanos
pero mi orbita es lejana;
gira alrededor de las 400 noches y los 13 meses que, de vez en vez,
amenazan con engullir la luz
Huérfana Giordano, huérfana
expulsada de las estrellas donde bebía la leche blanca y primera
Ven, y diluye este exilio cuasi voluntario
Ven, y acompáñame en las noches claras que me pertenecen
donde no hay humo de máquinas y las estrellas reverberan
Sabes, sin ser luz cintileo
Lo sé Giordano, lo sé, sólo soy reflejo errabundo y febril
Errada y enloquecida por las 400 noches que no puedo descifrar;
escribo
Exilios (fragmento), Linajes y Anarquías


David Uriostegui, Tania Fabela, Carla Cohen, Zyanya Mariana e invitados


UNA VOZ PARA LA LETRAS 2017,
A 70 años de la escuela de letras, Universidad Iberoamericana
Zyanya Mariana, Poeta




POEMAS,
Click en el título




PARTICIPACIÓN






  











 UNA VOZ PARA LAS LETRAS,
Universidad Iberomaricana,
16 a 20 de Octubre y 2017
Organización, videos y fotos: Flor Moreno Salazar

 

miércoles, 18 de octubre de 2017

TEMPORADA DE CONCIERTOS 2014, ARTENE, Palacio de Bellas Artes, INBA


"Niños músicos de Artene"
Julio 12 y 2014, 12:00hrs
Palacio de las Bellas Artes, INBA 
Av. Juárez, esq. Eje Central, Centro Histórico




CONCIERTO EXTRAORDINARIO

INSTITUTO NACIONAL DE BELLAS ARTES

Aniversarios
Bellas Artes 1934-2014: 80 años
Artene 1974-2014: 40 años


HOMENAJE AL MTRO. CÉSAR TORT
"Niños músicos de Artene"





A las 12 horas un domingo 12 de julio se celebró el último concierto del Instituto Artene; Concierto Extraordinario con el cual se cierra la temporada de conciertos 2014. Sin embargo antes de él y paralelos a las demás presentaciones de los "Niños Músicos de Artene", tres grandes instituciones del país ofrecieron sus sedes para homenajear al creador del Método Tort, por su labor en favor de la educación musical infantil a lo largo de 40 años: la Escuela Nacional de Música, El Conservatorio Nacional de Música y la Sala de Conciertos del Centro Cultural Ollin Yoliztli








El porvenir: César Tort impulsó la educación musical infantil en México

Gaceta Instituto Artene: César Tort recibe el 4° homenaje en el Palacio de Bellas Artes 


Índice
Instituto Artene, 40 aniversario: Click aquí

César Tort: La culpa es de la cantata 
César Tort: La culpa es de la cantata; apostillas


Breves crónicas de Conciertos: Homenaje al maestro César Tort

lunes, 16 de octubre de 2017

Crónica de una candidatura ciudadana anunciada por el #19s: Lucía Riojas LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA

Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.

Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar los cadáveres.

Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal 
 los trapos sangrientos.

Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar el muro...
Szymborska

[Y alguien, digo yo, 
debe representar un país de jóvenes nacidos en las ruinas]

Discurso de Lucía Riojas en el INE,
un domingo 16 de octubre del 2017



Algunos, no todos


Crónica mediática:
Una candidatura ciudadana anunciada por el #19s:

#AHORA
Participa y firma en www.ahora.si


 


 














EN EL INE











 
REFORMA
 






W RADIO MÉXICO




PRESENTACIÓN: CUENTOS Y BOLLITOS PARA UNA NIÑA, Universidad Iberoamericana marzo 21 y 2017


Dice mi madre que para conquistarla se necesita desear el tesoro, encontrar la cueva, 
matar al dragón, y regalarle un platón de xoconostles. Dice que por eso se enamoró de Rilke. 
Cuál héroe, Rilke aún siendo un niño, se internó en el bosque negro, 
descubrió la cueva donde mi madre anidaba; mató lentamente al dragón, 
escama por escama, palabra por palabra y, antes de que el monstruo muriera, 
le regaló un platón con abundantes corazones de espinas blancas. 
Antes y después, otros intentaron conquistarla. 
Hombres de piel obscura, conquistadores barbados venidos de tierras lejanas. 
Todos encontraron la cueva pero ninguno pudo matar al dragón. 
Nadie traía, entre espadas y celulares, un platón de xoconostles.
Zyanya Mariana 
 



Muy diferente fue la presentación de Bollitos y cuentos para una niña en Pan y Circo, todo un ágape con jolgorio en el barrio de moda de la ciudad de México, la Roma, que la presentación este 21 de marzo en la Universidad Iberoamericana, de cáracter más académico.  Ambas presentaciones me son entrañables por diferentes motivos y, de alguna manera, ambas me conforman.
Aquí, les dejo el video de la presentación, idea del académico, gran melómano y también presentador el maestro Héctor Hugo Rojas Hormigo y el texto presentado por la dra. Luz María Becerra.



Presentación de la dra. Luz María Becerra


Hacia dónde vas…
se como el pez inteligente



El conjunto de Cuentos y bollitos para una niña ( 2016) de la escritora Zyanya Mariana fue merecedor de una mención del premio Dolores Castro, Aguascalientes 2013. Las 32 fábulas de este volumen están contadas con un  estilo dulce y deleitoso para disfrutarse bajo la propuesta de: “bollitos”.

            La escritura de Cuentos y bollitos para una niña posee un registro oral que apunta en dirección hacia la línea materna cuya representación alude a temas en el campo de los mitos y ritos- entre otros en los de iniciación- en este sentido, quiero hacer visible las varias reescrituras convergentes en los cuentos y bollitos que hoy tengo el gusto de presentar.

            La huella de la voz es lo que da el paso de lo oral a lo escrito en las variadas anécdotas que desde la oralidad se construyen. Los diferentes títulos recuerdan a los ejemplos del libro: El conde Lucanor de Don Juan Manuel (siglo XVI).  Sin embargo, no se debe olvidar  la intención de los “bollitos” la cual  es la  recuperación del espacio de la memoria desde la oralidad y la tradición como fuente principal de estos cuentos. 

            La estructura externa expone una propuesta que ocasiona a pensar en esa recuperación de la memoria, es decir, la  tradición y la herencia de las abuelas, a las hijas y a su vez de ellas, a sus hijas. Por eso, la forma es literalmente bajo los títulos de “entrega”; sigue una sucesión numérica que expresa orden y está expuesta con números ordinales escritos con letras. Doy solo algunos ejemplos, y me brinco el orden: “Primera entrega, Del ogro y otras vergüenzas”; “Décima entrega, De revoluciones y palabras”; “Décima cuarta entrega, de la infancia y otras sabidurías”; “Vigésima entrega, De los alimentos y otras heridas”; y cierra el texto con la “Trigésima segunda entrega, De peces y terruños”.

            Cada una de las entregas desde la primera hasta la última inician con: “Dice mi madre… o bien, cuenta mi madre… Lo cual es un acierto para la importancia de preservar y fortalecer la oralidad y por lo tanto una palabra viva. Así que desde la voz de la madre de la narradora se evoca la memoria de las palabras que a su vez la hija escribe dando lugar al eco de otras voces  en torno a la palabra. Para ilustrar lo anterior, me sirve de ejemplo la “Décima tercera entrega” intitulada: “De las palabras y otros vientos”, en la cual se recrea lo volátil de las palabras, las palabras siempre son prestadas, dice la narradora desde lo que le dice su madre, que a mi parecer demuestra, otro de los variados registros de la fuente de oralidad,  tradición de boca en boca, el de atrapar el contenido de la lengua materna y el de la cultura a través de la escritura.   

            Las mil y una entregas de Zyanya Mariana conforman un corpus también de tradición literaria del arte de contar  pues no es de balde que la narradora como sucesora de la transmisión de ese saber, constate que su madre es una gran lectora, ejemplo claro es cuando narra lo que su madre dice en la “Sexta entrega” bajo el asunto “De xoconostles y dragones”:

            Dice mi madre que para conquistarla se necesita desear el tesoro, encontrar la         cueva, matar al dragón, y regalarle un platón de xoconostles. Dice que por eso          se enamoró de Rilke. Cual héroe, Rilke aún siendo un niño, se internó en el    bosque negro, descubrió donde mi madre anidaba; mató lentamente al dragón,   escama por escama, palabra por palabra y antes del que el monstruo muriera,          le regaló un platón con abundantes corazones de espinas blancas. Antes y   después otros intentaron conquistarla. Hombres de piel oscura, conquistadores             barbados venidos de tierras lejanas. Todos encontraron la cueva pero ninguno         pudo matar al dragón. Nadie traía, entre espadas y celulares, un platón de         xoconostles.

 Esta breve narración nos inscribe en la relación no solo de la tradición clásica de la escritura y la sobre escritura sino en la fuente de lo fantástico y lo mítico-poético. El juego del héroe no como príncipe sino como poeta y la reflexión del origen de la poesía. La diferencia está en la marca oral del que surge la entrega del platón de corazones con abundantes espinas, imagen recreada de la memoria cultural que nos remite a uno y otro origen: el de la palabra oral y el de la impresa. Además, a repensar los instrumentos de transmisión desde las actuales tecnologías, el proceso de conquista desde  las espadas hasta los celulares.  Quizá se ha perdido el origen.

            Al mismo tiempo, nos regresa a un entendimiento de la palabra como unidad de sentido, el centro mismo del ritmo de nuestra vida con la figura simbólica del corazón y de una lengua materna viva expresada con la palabra xoconostle y que entroniza a la cultura mexicana.

            Entonces pensamos la oralidad en relación también al sonido, y en lo particular, a mi me despertó el interés por el lenguaje oral de aquellas culturas orales que coexisten con el de la cultura escrita y en la pluralidad de cosmovisiones configuradas por diferentes tradiciones bajo la figura de la madre con ese canto poético como fuente de saber.

            La colección de Cuentos y bollitos para una niña también alude al tiempo de la memoria del pasado que se evoca nostálgicamente. En la “Quinta entrega De nostalgia y otros absolutos” se representa ese tiempo de la memoria y se recrea desde mi punto de vista con la imagen del recuerdo guardado en el semicírculo de la oreja.  

            De nuevo estos cuentos o bollitos  remiten a la fábula del origen, a los dioses y al entramado de lo infinito y lo presente, al recuerdo y a los cuentos con un registro de cercana lejanía. Asimismo a los cuentos populares y tradicionales.

            Las 32 entregas son contadas desde la perspectiva de mantener una comunicación o trasmisión de todo aquello que es significativo entre generaciones. En este sentido desde el título del libro Cuentos y bollitos para una niña, se subraya el género femenino y como dice la contraportada acertadamente “nos conecta con su autora” Zyanya Mariana cuyo talento para tejer cada entrega está puesto todo el gesto de la importancia de la crianza envuelta en abrazos y diluidos en la colectividad.

            Por eso se oye el eco asombrosamente de aquella narradora oral, Schahrazada cuyas historias salvaron su vida y la de todas las mujeres del reino. Por eso la importancia de lo didáctico de contar desde la aportación de la memoria.

            Ahora bien, el libro de cuentos escrito por Zyanya Mariana se inscribe en el concepto de tradición oral  y éste se define según Baquero Goyanes desde la etimología de la palabra contar : “Cuento es un posverbal de contar, forma procedente de computare, cuyo genuino significado es contar en el sentido numérico. Del enumerar objetos pásese por traslación metafórica al reseñar y describir acontecimientos”   

            Para finalizar quiero apuntar que los Cuentos y bollitos para una niña, revitalizan el cuento de tradición oral y Zyanya Mariana los literaturiza con temas propios, actualiza espacios atemporales, les confiere un nuevo orden en la creación de un universo propio y redefine aspectos de lo maravilloso desde lo lúdico.  No obstante recrea y nos acerca a una figura de la madre fuerte, enérgica, íntima, sabia, amorosa y con una lucidez extraordinaria. Asimismo puede advertirnos: “temer a los caracoles cargando la violencia en espirales” [porque ellos] olvidan que otra lucha se libra detrás de la cabeza. Otra, muy otra, donde una luz radiante se cierne, y entonces: el grano y el alimento; el hilo anudado y la carcajada, la trama y el telar junto a la crianza se tejen y se suceden, amablemente, hasta la vejez”.  Es la misma madre que guarda sus abrazos en una cajita de Olinalá porque ahí caben y al salir parecen vientos para ir  subiendo el tono a ráfagas hasta llegar a tormenta… La pregunta del lector seguro será por qué… los invito a descubrirlo en esta magnifica colección de cuentos y bollitos. Lo que si puedo adelantarles es que yo sentí los abrazos y les puedo asegurar que estaban perfumados del olor de aquella cajita de Olinalá porque a través del contar encontraron un espacio donde habitar: el texto como mundo.  
Luz María Becerra






           

               

           

           

           

           


sábado, 14 de octubre de 2017

52.- Antología poética; El puño en alto, Luis Villoro

Un hombre levanta el puño en División del Norte y Eje 5.
Foto: Germán Canseco


EL PUÑO EN ALTO 

 

video: imágenes del #19s, en voz de Villoro


Eres del lugar donde recoges la basura.
Donde dos rayos caen en el mismo sitio.
Porque viste el primero, esperas el segundo.
Y aquí sigues.
Donde la tierra se abre y la gente se junta.

Otra vez llegaste tarde: estás vivo por impuntual,
por no asistir a la cita
que a las 13:14 te había dado la muerte,
treinta y dos años después de la otra cita,
a la que tampoco llegaste a tiempo.
Eres la víctima omitida.
El edificio se cimbró y no viste pasar la vida ante tus ojos,
como sucede en las películas. ç
Te dolió una parte del cuerpo que no sabías que existía:
a piel de la memoria, que no traía escenas de tu vida,
sino del animal que oye crujir a la materia.
También el agua recordó lo que fue cuando era dueña de este sitio.
Tembló en los ríos.
Tembló en las casas que inventamos en los ríos.
Recogiste los libros de otro tiempo,
el que fuiste hace mucho ante esas páginas.

Llovió sobre mojado después de las fiestas de la patria,
Más cercanas al jolgorio que a la grandeza.
¿Queda cupo para los héroes en septiembre?
Tienes miedo. Tienes el valor de tener miedo.
No sabes qué hacer, pero haces algo.
No fundaste la ciudad ni la defendiste de invasores.

Eres, si acaso, un pordiosero de la historia.
El que recoge desperdicios después de la tragedia.
El que acomoda ladrillos, junta piedras, encuentra un peine,
dos zapatos que no hacen juego, una cartera con fotografías.
El que ordena partes sueltas, trozos de trozos, restos, sólo restos.
Lo que cabe en las manos.

El que no tiene guantes.
El que reparte agua.
El que regala sus medicinas porque ya se curó de espanto.
El que vio la luna y soñó cosas raras, pero no supo interpretarlas.
El que oyó maullar a su gato media hora antes y sólo lo entendió con la primera sacudida,
cuando el agua salía del excusado.
El que rezó en una lengua extraña porque olvidó cómo se reza.
El que recordó quién estaba en qué lugar.
El que fue por sus hijos a la escuela.
El que pensó en los que tenían hijos en la escuela.
El que se quedó sin pila.
El que salió a la calle a ofrecer su celular.
El que entró a robar a un comercio abandonado y se arrepintió en un centro de acopio.
El que supo que salía sobrando.
El que estuvo despierto para que los demás durmieran.

El que es de aquí.
El que acaba de llegar y ya es de aquí.
El que dice "ciudad" por decir tú y yo y Pedro y Marta y Francisco y Guadalupe.
El que lleva dos días sin luz ni agua.
El que todavía respira.
El que levantó un puño para pedir silencio.
Los que le hicieron caso.
Los que levantaron el puño.
Los que levantaron el puño para escuchar si alguien vivía.
Los que levantaron el puño para escuchar si alguien vivía y
oyeron un murmullo. Los que no dejan de escuchar.
Juan Villoro
septiembre 22 y 2017


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Treinta dos años después, un 19 de septiembre; LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA


Zyanya Mariana




 Eres del lugar donde recoges la basura.
Donde dos rayos caen en el mismo sitio.
Porque viste el primero, esperas el segundo.
Y aquí sigues.
Donde la tierra se abre y la gente se junta.
Otra vez llegaste tarde: estás vivo por impuntual,
por no asistir a la cita
que a las 13:14 te había dado la muerte,
treinta y dos años después de la otra cita,
a la que tampoco llegaste a tiempo.
Eres la víctima omitida.
El edificio se cimbró y no viste pasar la vida ante tus ojos,
como sucede en las películas.
Te dolió una parte del cuerpo que no sabías que existía:
a piel de la memoria, que no traía escenas de tu vida,
sino del animal que oye crujir a la materia.
También el agua recordó lo que fue cuando era dueña de este sitio.
Tembló en los ríos.
Tembló en las casas que inventamos en los ríos.
Recogiste los libros de otro tiempo,
el que fuiste hace mucho ante esas páginas.
Juan Villoro 
(Fragmento: El puño en alto)



Foto: aeroperla/Instagram


LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA; 
Treinta y dos años después, un 19 de septiembre


Muchas son las similitudes pero dos, me parece, son las grandes diferencias entre este, al que llamamos terremoto #19s y aquel al que llamamos sismo de 1985. Las consecuencias paralelas y bifurcadas también tendrán que entenderse en ese orden.

Teléfonos de México era una paraestatal, su estructura había sufrido grandes daños
con el sismo por ello la comunicación telefónica fue imposible.
Los telefónicos públicos fueron gratuitos hasta su privatización en el 94.
Foto:1985

El escritor Nacho Padilla, maestro y guía, solía repetir en clase que los mexicanos aún no narrábamos en ficción lo sucedido durante el sismo del 85; añadía que no había novela o cuento que lo tratara directamente. Ello a pesar de algunos ensayos y una novela gráfica del escritor Fabrizio Mejía Madrid y el caricaturista José Hernández; Zona de desastre. Quizás porque en aquel entonces el terremoto del 85, encontró un sociedad cándidamente cerrada; con una economía inflacionaria (una más después del 68) y con un gobierno absolutamente vertical, surgido de una Revolución semi social, que daba trabajo o encarcelaba a voluntad; el caso del escritor José Revueltas y el maestro rural Hank González son extremos y paradigmáticos. 
El silencio, el abyecto orden piramidal y el clientelismo eran la ley. También el centralismo, pues los estados y sus escombros tras el sismo desaparecieron frente a la tragedia capitalina. 

Buscando quereres entre los muertos, con tapabocas
 Cuartooscuro, Pedro Valtierra, 1985



La magnitud de 8.1 MW (escala sismológica de magnitud de momento) con epicentro en las costas de Michoacán, destruyó una ciudad con diez millones de habitantes, sin protocolos de emergencia, sin instancias de protección civil y con una sola empresa que controlaba radio y televisión; Televisa. El número preciso de muertos, heridos o de daños materiales nunca se conoció a cabalidad. Las estimaciones, pues hubo censura gubernamental, van desde los 3192 muertos (cifra oficial)​, pasando por la comúnmente aceptad cantidad de 10 000, hasta la cifra de 20 000 muertos, calculada por un centro de investigación norteamericano. Lo que sí sabemos a cabalidad fue que el Parque Delta se habilitó como anfiteatro, que las funerarias trabajaron 24 horas hasta el 23 de septiembre sin darse abasto, que se temió la contaminación del agua y del aire y que, después de diez días de rescate, fueron encontradas personas vivas. 



Reacción de la sociedad civil en el terremoto del 85
reacción de la sociedad civil en el terremoto 2017

Las zonas más afectadas (en aquel entonces Tlaltelolco, Centro, Doctores, Roma y Obrera y, lo que hoy que corresponde a la delegación Cuauthémoc) se habían levantado sobre suelo arcilloso —El agua y el lago de Texcoco, como si fueran símbolos de la vieja gloria Tenochca, han sido combatidos hasta el cansancio desde 1521—. Sin embargo, en aquel entonces, quienes vivían o trabajaban en ellas (Condesa, Doctores, Guerrero, Maza, Morelos, Peralvillo, Roma Norte y Tabacalera) eran una clase media pauperizada que había surgido tras la promesa revolucionaria de la modernidad y los pequeños logros del modelo desarrollista. 


Un grupo de ciudadanos se convirtió en la “Brigada de Rescate Topos Tlatelolco”,
hoy dividida en dos grupos, Topos Azteca y topos Tlatelolco de los cuales sólo este último recibe donaciones bancarias . Foto 1985

Jóvenes voluntarios en el colegio Enrique Rébsamen. Al día siguiente del terremoto llevaban más de 24 horas trabajando sin descanso, tratando de encontrar a alguien con vida. Son trabajadores de la construcción que ese 19 de septiembre tenían una obra cerca de ahí, estaban repavimentando algunas calles... y ya no se fueron a sus casas. Aunque tímidos, accedieron a que les tomara esta foto; sirva como un homenaje a ellos y a todxs los que fueron voluntarios en esos días aciagos de #19s
Foto Ime GV/Reporte Índigo, 21 de septiembre del 2017.



Así los viejos palacios, caballerizas, huertos y tiendas de raya del orden porfiriano se convirtieron en vulcanizadoras, unidades habitacionales (Tlatelolco, Multifamiliares Juárez);  infraestructura hospitalaria y educativa (Centro Médico Nacional,
Caricatura de Naranjo de la época, 1985
Hospital General de México, Hospital Juárez y Conalep) y burocracia hacinada en oficinas de gobierno como el Conjunto Pino Suárez, las Oficinas de la procuraduría de justicia  dónde, por cierto, se descubrieron cuerpos torturados bajos los escombros. Con ellas, también se desplomaron las Secretaría de Comercio y la de Comunicaciones así como algunos servicios turísticos capitalinos (Hotel Régis, Hotel del Prado) y de comunicación (Televisa). El modelo post desarollista, surgido en los años 50, se había derrumbado junto a sus edificios, prácticamente la totalidad de las construcciones colapsadas eran recientes o no mayores de treinta años. Tres años después del sismo, ganaría Cuauhtemoc Cárdenas, fundador del PRD, las elecciones del 88, pero tras la caída del sistema, el fraude electoral y la negociación en los obscuro del ingeniero Cárdenas, tomaría el poder Salinas de Gortari quien nos llevaría, sin regreso, al TLC. 

Cerca de 4 mil las personas fueron rescatadas de entre los escombros,
algunos incluso diez días después del sismo. Foto: Tlatelolco 1985


En aquel entonces, como ahora, la respuesta de la sociedad civil, sobretodo de los jóvenes, fue inmediata, se auto organizaron brigadas, se improvisaron campamentos frente a los edificios colapsados o en riesgo y muchas personas habilitaron sus autos, sus motos y su tiempo para el traslado de victimas y víveres. Se destaparon injusticias laborales, el más sonado fue el caso de las costureras clandestina.

Frida, el perro rescatista, #19s

Frida’, o ‘Marina-Chan’como la reconocen los japoneses, llegó a Tokio
donde se le rindió homenaje en la estatua de Hachiko, estación Shibuya
(Foto: Twitter @WorldMeetsJapan)



Ayer, como hoy, la respuesta gubernamental fue tardía y equívoca. En aquel 19 de septiembre del 85, De la Madrid rechazó la ayuda internacional, no la consideraba necesaria y prohibió la participación militar en maniobras de rescate. Frente a la catastrofe, la ayuda internacional fue aceptada poco después, pero para su distribución se entregó a encargados oficiales y se almacenó en bodegas institucionales; según reportes extraoficiales nunca se entregó a la Cruz Roja.

Cruz roja, #19s
Lo mismo quiso suceder este #19s, sin embargo, las redes sociales difundieron rápidamente la desconfianza total de la sociedad civil en los canales institucionales; el rechazo gubernamental al ofrecimiento de ayuda de la delegación Suiza; los posibles maltratos a la delegación japonesa; las ovaciones sobredimensionadas a la delegación israelí; el trabajo de los perros entrenados; la actitud del gobernador de Morelos, Graco Ramírez, institucionalizando ayuda; la situación laboral de trabajadoras clandestinas en el taller de Chimalpopoca, una vez más la tragedia vinculada a la industria textil; los daños de un Tlalpan volcánico y un Xochimilco chinampero y la farsa de la niña “Frida Sofia” atrapada en el colegio Rébsamen, hecho informativo paralelo a el  caso de “Monchito, el niño Luis Ramón del 85.

Cadena humana, jóvenes urbanos, 20 de septiembre y 2017, Condesa
Foto: Reforma
La información se obtuvo del mapeo de SURCO AC en coordinación con otras organizaciones;
el cual es una construcción colectiva que continúa en proceso.
Si tú conoces alguna otra comunidad que se ha visto afectada por los sismos del 7 de septiembre y no se encuentra en la lista,
puedes compartir la información rellenando un formulario anexo en el siguiente mapa:

https://www.google.com/maps/d/u/0/viewer?mid=11CwEMiS8jAjUGZc6ufMiYMLVhJI&ll=16.980899983788085%2C-95.63338825800781&z=10


   
Así como las redes sociales y la capacidad de organización de los jóvenes capitalinos sobretecnologizados, (pienso particularmente en la organización #verificado 19s), son un importante elemento diferenciador entre el temblor del 85 y este 32 años después; así la presencia y organización de jóvenes fuera de las fronteras capitalinas. Estos "millennials" rurales o provenientes de pequeñas ciudades se han organizado para testimoniar y difundir lo sucedido en el país a raíz del terremoto del 7 de septiembre y sus consecuencias en Oaxaca y Chiapas. Gracias a ellos y sus redes, nos enteramos de todas las comunidades en la sierra de Oaxaca afectadas, de que la ayuda se centraba en la ciudad y su zona central, que Xochimilco, Puebla y Morelos estaban destruidas; que el maestro Toledo convocaba a levantar Juchitán con comida tradicional, repartida vía cocinas populares, y con la arquitectura vernácula, basada en materiales de la región y capaz de relanzar la economía de los pueblos a mediano plazo; nos recordaron también la importancia de respetar los 'usos y costumbres', formas de organización más solidarias y eficientes que cualquier ayuda institucional. 


Palacio Municipal en Juchitán, 7 de septiembre y 2017


Como el fénix, resurgiendo de los terremotos,
septiembre 2017


Es cierto que después del terremoto la vida regresará a ciertas rutinas pero no a la normalidad, está ha cambiado y casi podría predecir que si antes cayó el modelo desarrollista ahora es el turno del modelo 'neoliberal salinista' y sus símbolos (TLC; alternancia democrática y división clasista entre lo público y lo privado). Pienso en la Condesa y en la Roma, pero también en los carteles inmobiliarios; en el centralismo del Estado y sobretodo en la diferenciación que se hizo entre los jóvenes de universidades públicas y privadas, urbanas y rurales que hoy me parece obsoleta.

No puedo dejar de recordar que los emperadores chinos tenían sismólogos en sus cortes intentando predecir los sismos. Sabían que después de un movimiento terrestre la dinastía en el poder caía. Puede ser que los ciudadanos no sepan esto, pero los jóvenes, como el #132, los #43 de Ayotzinapa y, sus secuelas, han demostrado no sólo una capacidad organizativa sino una estructura horizontal donde la información, la contrainformación, los símbolos y los anelos se deslizan rápidamente, inundan la red y tambalean el sistema
A esta indudable esperanza, habría que sumarle un actor emergente: los militares que llevan diez años fuera de los cuarteles pero ahora se mezclan por todo el país, mandan y obedecen; en algunos casos se hermanan en otros señalan el abismo entre la calle y el poder. Junto a los jóvenes, estos soldados hermanos de los campesinos, torturadores de civiles, llegaron para quedarse
Mientras lo nuevo se cimienta, la moneda está en el aire y la elección del 18 también.
ZM 




El maestro Toledo de 77 años y  originario de Juchitán, Oaxaca, abrió la cuenta 0110047112 en Bancomer, 
Clabe 012610001100471123, 
a nombre del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca y de la Asociación del Centro Fotográfico "Manuel Álvarez Bravo".



"Lo recaudado será destinado para apoyar a las comunidades afectadas por el sismo del pasado 7 de septiembre. ¡El Istmo de Tehuantepec necesita del apoyo de todos!"