miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sólo eran besos; LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA

Sólo eran besos

Caricatura del celebre mural "Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal"
del artista ruso, Dimitri Vrubel, 1990 East Side Gallery


El 16 de noviembre fue el día internacional de la tolerancia, fue también este año 2011 la jornada elegida por Benetton para lanzar su nueva campaña UNHATE.  En términos de mercadotecnia la nueva imagen es genial; barata, vanguardista y polémica.  

1) Barata porque no se necesitó más que un buen trabajo de fotomontaje, algunas escenas de video, que se quieren de suspenso y que ellos mismos han denominado terroristas –por ejemplo el pequeño video en Tel Aviv, Israel, donde en un estacionamiento desplegaron la imagen del Primer Ministro Benjamín Netanyahu besando al Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas (Abu-Mazen); o la imagen de postal de un Obama besando al líder de China Hu Jintao frente al Duomo de Milán.  

2) Vanguardista porque la tendencia de la publicidad del futuro inmediato, sin ninguna duda, será cuestionar la violencia social que vivimos.  Ya lo han hecho otras campañas Dove, cuestionando la belleza ideal de fotoshop (que enferma y violenta) o la campaña del Whisky Buchanan: “soy la suma de todos los que me han tocado”; recordándonos que los seres humanos no se hacen solos y que el ideal del “selfmademen” y del sueño americano, la felicidad doméstica rodeada de aparatos, ha pasado a la historia.  Esto no debería asustarnos, recordemos que la publicidad está fundamentada en los deseos y el deseo del hombre y la mujer de inicios del siglo XXI es la serenidad interior y la paz social.  Paz hoy profundamente violentada por el desarrrollo del capitalismo y la acumulación insostenible de la riqueza en unas cuantas manos, pero que en términos populares se perturba por la actitud de los políticos.  


Este es el beso que inspiró la campaña de Benetton.  
En esa época circuló una caricatura que mostraba a Breznev que mirando el avión de un mandatario extranjero que acaba de partir,  exclamaba: “Como político, es horrible… pero hay que ver cómo besa!”.
De hecho todos los besos de Benetton entre hombres públicos no son fotos develando la vida privada o faltándoles al respeto sino metáforas de conflictos políticos… El beso entre el papa y el imán sunita egipcio Ahmed el Tayeb responde a un altercado de palabras cuando, Benedicto XVI, hiciera un llamamiento a los líderes del mundo para proteger a los cristianos de Egipto luego del atentado que provocó 21 muertos el 31 de diciembre (2010) en una iglesia Copta Ortodoxa en Alejandría.  El imán de Al-Azhar condenaría el atentado pero denunciando la injerencia de occidente: “me pregunto por qué el Papa no ha llamado a proteger a los musulmanes cuando les matan en Irak”.  Por supuesto que el Imán no está tan errado, si son hombres de paz porque no proteger a todos los seres humanos; pero la iglesia y las instituciones occidentales (aparentemente internacionales) nunca han estado demasiado interesadas por defender a los no cristianos, antes con la Santa Inquisición y recientemente cuando los bosnios (originalmente musulmanes) fueron los últimos en salir de Sarajevo.  

El evangelio político según Benetton

Hay besos fáciles de entender, como el de China y EU (y Obama) o el de Chávez y Obama, aunque ciertamente hubiera sido más gráfico ver a Bush besando a Chávez, otros con un pasado menos reciente pero igualmente conflictivo, Alemania y Francia ( Merckel y Zarkozy).  Los eternos rivales, de los últimos 100 años, cargan dos guerras a cuestas; pioneros de la CEE  con el tratado de Carbón y acero y líderes acerca del futuro de la comunidad y su moneda el Euro.  Otras metáforas son más difíciles de entender y su historia, más allá que el siglo XX, se remonta al origen, por ejemplo el beso entre los líderes coreanos.  Corea es un término extranjero, llevado a Europa por Marco Polo, a sí mismos el norte se denomina Chosôn y el sur Hanguk.  Los nombres responden a una antiquísima rivalidad, entre los migrantes de Chosôn y la gente descendiente de los Han (población de procedencia china) y que cuajó con la cizaña de la Guerra Fría.  En el origen existían muchos reinos que fueron unificados, bajo la égida del pájaro de tres patas, por un héroe mítico, tirador del arco, llamado Jumong fundador de Goguryeo.  En los últimos tiempos los gobiernos de ambos estados han tomado una postura de cordialidad internacional, diluyendo algunas hostilidades históricas.  Por ejemplo en diversos eventos deportivos, como las Olimpiadas de Atenas 2004 o los  juegos de invierno  (Turin 2006); las dos Coreas han desfilado con un sólo nombre “Corea” y bajo la égida de una silueta de la península en azul sobre un fondo blanco como bandera.  
Claro sólo eran besos... (continuará)
Zyanya Mariana

lunes, 29 de agosto de 2011

Reto peliculero

Un querido y muy admirado amigo, Jaime Panqueva, me hizo un reto peliculero, me costó mucho trabajo, sobretodo en la primera respuesta;  pero como lo prometido es deuda aquí va: 


Tu película favorita:
Me costó mucho trabajo responder esta, elijo tres películas que no están orden de preferencia
Fanny y Alexander (I. Bergman
Mis últimos días, Invasiones Bárbaras (Denis Arcand
Memorias de Antonia (M.Gorris
         
 2. Una película que odies:
Casi todas las de Walt Disney (con algunas excepciones) y varias de Barbie


3. Una película que te asustó:
Todas las películas de miedo, me producen taquicardia
Pero una que me angustia mucho es Battle royale (Kinji Fukasaku


4. La última película que viste en el cine:
Mi dulce hijo, una película austriaca en la reciente semana de cine alemán, nada extraoridinario


5. Una película que te prestaron:
El anticristo (Lars Von Trier,  maravillosa, aunque el adjetivo que muchos (hombres) utilizaron para definirla fue perturbadora, y entiendo por qué perfectamente.


6. Una película que viste en una cita:
uyyy hace tantos años que ni me acuerdo de la película, era mi primera cita, mi primer novio y fue mi primer beso


7. Una película de uno de tus directores favoritos:
Big Fish (Tim Burton


8. Una película que no debió tener secuelas:
Matriz (Hermanos Wachowski


9. Una película que viste en grupo:
Ahí está el detalle (Juan Bustillo


10. Una película en la que te quedaste dormido:
Rosencrantz y Guildenstern están muertos (Tom Stoppard


11. Una película que te hizo reír:
El diario de Bridgett Jones (Sharon magui
12. Una película que te hizo llorar:
siempre El increíble castillo Vagabundo
hace no tanto el secreto de sus ojos, 
hace menos, ayer, Nausicaa del valle del viento (la primera y la última son de Hayao Miyasaki, anime de mis admirados directores-creadores


13. Una película que te hizo enojar:
Enojar y llorar: Agua (Deepa Mehta


14. Una película que no terminaste de ver, pero quieres hacerlo:
Siempre las termino de ver, aunque sean de matones


15. Una película de tu infancia:
El dragón del lago de fuego /Dragonslayer (curiosamente de Walt Disney
Todavía recuerdo la primera escena como si fuera ayer, y era una niña, tenía menos de 7 años


16. Una película con tu actor/actriz favorito:
Son mis tres novios!!!
Desde el infierno (Jonnhy Deep
Apocalipsis now (Marlon Brando
Enamorada (Pedro Armendáriz


17. Una pelicula que te hubiera gustado vivir:
Nausicaa del valle del viento, anime de otro de mis directores favoritos Miyazaki.  Más que vivirlo me hubiera gustado ser tan valiente y compasiva como Nausicaa.


18. Una película con la que te sentiste identificado:
Persepolis (V. Paronnaud & M. Satrapi 


19. Una película que es tu placer culposo:
Ninguna en términos reales, sin embargo me da cierta culpa que me gusten películas con una estética de violencia, pienso en Greenaway, pero sobretodo en Park Chan Wook y su trilogía de venganzas, mi preferida Señora venganza


20. Una película que quisieras no haber visto:
Viernes 13, aunque gracias a ella supe que no podía ver películas de terror


21. Una película que viste solo(a):
Muchísimas películas, ciclos enteros en la cineteca
Pero la que más me gustó ver sola: el baño (Zhang Yang
 22. Una película que te decepcionó:
El gran Gatsby (de las primeras incursiones al cine de Copola que como director me gusta mucho


23. Una película cuya banda sonora te haya gustado:
Tiempo de Gitanos /Goran Bregovic (Emir Kusturika
Underground/G.Bregovic (E. Kusturika
Toda la música de Phillip Glass para cine pero particularmente de tres películas Mishima, el agente secreto y Kundum 


24. Una película que te dio una lección:
Como si fuera la primera vez (Peter Segal


25. Una película que no pudiste ver en el cine:
Adiós a mi concubina (Kaige
Extraordinaria que desgraciadamente tuve que ver en una pantalla chiquitita


26. Una película que hace tiempo quieres ver, pero aun no lo haces:
Me quedé con ganas de ver, en la reciente semana de cine Alemán: 


¿Quién si no nosotros? (Andrés Veiel


27. Una película que viste varias veces:
Todas las de Hayao Miyasaki, me gusta verlas abrazada con mi hija


28. Una película que siempre recomiendas:
Azul (Kieslowsky, para ejemplificar la libertad y sus dolores
Dogville (Lars von Trier,  para hablar de la banalidad del mal y los límites


 29. Tu remake favorito:
Una Eva y dos adanes, con Marilyn Monroe, Billy Curtis y Jack lemon.  Es el remake de una película francesa de 1935, Fanfare D'Amour, de un director desconocido Richard Pottier, que tuvo su propio remake en versión alemana Fanfaren der Liebe.  Todas siguen el guión de Robert Thoeren 


30. Una película que planees pronto en el cine:
Alamar (Pedro González Rubio

domingo, 28 de agosto de 2011

Mujeres transgresoras y héroas; LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA

ZyanyaM


La guerrera con compasión, Nausicaa

Hoy con la penetración de la cultura asiática en el mundo es común que la gente hable del Calendario Chino, el yoga o el manga japonés pero en mi adolescencia China, India y Japón eran los confines de la tierra, ahí donde terminaba el mundo.  
Todos miraban hacia el norte. Los más aristócratas se sentían franceses o ingleses y los mediáticos y, más alternativos, soñaban con la vida allende el norte del Río Bravo.  Yo imaginaba la India y héroes mitológicos.  Supongo que está temprana confusión de identidad se la debo a dos objetos.  El primero un libro, el tomo número I -mitos y religiones de todas las culturas- de una enciclopedia italiana; el segundo, mi gusto precoz por el anime. 

LA ENCICLOPEDIA El imperialismo europeo, que desde el siglo XVIII le gusta guardar el infinito y la mortal barbarie en papel encuadernado, llegó a mi casa una noche en los brazos de mi jovensísimo padre.  Él era un chaval, como le decía su hermano mayor, que como casi todos los mexicanos universitarios de los 70' soñaba con devenir un Ilustrado.  Mis padres solían llegar a la casa con tesoros venidos de lejos, libros las más de las veces, pero esa vez mi padre atracó en nuestra isla provinciana con el imperialismo encuadernado en 4 tomos con pasta roja.  Tres de los cuatro tomos eran Imperialismo puro, se especificaban las razas, los cereales, la cultura y la industria y, por supuesto, la superioridad de unos sobre otros.

Astro Boy de Osamu Tezuka

EL ANIME
Muy lejos de mi casa y unos lustros antes, Japón inundaba el mercado infantil y televisivo con personajes de ojos grandes katanas e historias lacrimógenas. El anime alimentaba las fantasías infantiles de otra isla en un "lejano oriente". Muy pronto, sin embargo, cual Marines el anime desembarcó en la televisión latinoamericana confundiéndose con la producción occidental.  Ahí estaban numerosos y su fuerza calaba. ¿Quién no recuerda a Heidi o a Candy; a Los caballeros del Zodiaco,  Dragon Ball o al Astro boy remasterizado?


El héroe niño de los siete cakras del dragón

Yo no fui la excepción, mi hora televisiva se la dedicaba a la "Princesa caballero"; como traducirían en América Latina, a finales de los 70, Ribbon no kishi de Osamu Tesuka. Para muchos el padre del manga en Japón.  
La princesa era mujer y hombre en un mismo cuerpo.  Cuenta la historia que en tiempos antes de su nacimiento un duende travieso le había dado un corazón de hombre ya teniendo uno de mujer.  Esta dualidad de origen, incluso antes de su nacimiento, se vería agudizada cuando el padre, temiendo un problema de sucesión por falta de un heredero varón, la cría y educa como un caballero.  
Como Safiro, la princesa caballero, yo creía guardar dentro de mi cuerpo corazones antagónicos; uno de mujer y otro de hombre, uno de india y otro de blanca...  Inconsolable, me encerraba en mi cuarto a leer y ahí en los libros de mitología huía literalmente de los limites impuestos por la casa y la historia nacional.  Después a los 13 años al leer mitos Vedas para niños intentaría hacerme vegetariana, sin demasiada ortodoxia porque mis padres no lo permitirían.  
Fue así como el tomo I de la Enciclopedia italiana encuadernada en roja sandía me regaló las llaves para huir pero también para viajar. Supe desde muy temprana edad que existían muchas religiones más allá del catolicismo y muchas realidades más allá de mi ciudad, mi calle, mi casa y mi cuarto.




La princesa caballero

Increíblemente la influencia de la princesa caballero fue más tajante que las mitologías que más tarde devoraría.  Ella alimentó mis primeras rebeldías, con ella me atreví a soñar un mundo más allá de los confines patriarcales donde las mujeres, es decir yo, eran héroas y libres.  Su valor no se fundamentaba en un vientre fértil, ni siquiera en las chichis, las nalgas o las redondeces exigidas pues la princesa Safiro era casi andrógina.  Fue tan importante la ensoñación producida por esa caricatura que a mi hija, quien deseaba ser princesa en espera o durmiente como el mercado lo imponía, le compré una espada que pidió en su tercer cumpleaños.  Cuando sus amiguitos de la plaza se burlaron de ella señalándole que sólo los niños podían tener espadas, le susurré al oído que ella era una princesa caballero; que podía usar vestidos y espadas al mismo tiempo. Así a sus tres añitos, vestida de princesa, se debatía a espadazos con los niños gritando "soy la princesa caballero". La inteligencia no está peleada con la femineidad, como durante tantos años nos repitieron.



Osamu Tezuka
Pero los regalos de Osamu Tezuka van más lejos.  Hoy sé que la princesa caballero está considerada el manga fundador del género Shojo, y el primero en introducir el tema de la androginía, el trasvestismo y trascendencias femeninas más allá de las convenciones.
Esto sería irrelevante si las héroas de Hayao Miyasaki, que hoy me hacen llorar y me suscitan movimiento y trascendencia, no fueran a su vez inspiradas por el genio de mi infancia; Tezuka.  



Como la princesa Safiro, las personajas de Hayao Miyasaki son fuertes y valientes, pelean contra el mal y sonríen.  Además justamente por ser hembras tienen un contacto privilegiado con la naturaleza, el agua y el viento. Son mujeres brujas, guerreras, madres, chamanas, héroas que a pesar de su poder están llenas de compasión por los otros; de amor por el elegido, el amante, el amigo e incluso por el enemigo.  

En estos momentos en que el patriarcalismo acecha con sus leyes, sus miedos, su verticalidad y sus imposiciones e intenta encerrarme en los convencionalismo sociales; personajas como Chihiro, Sophie, Nausicaa o la princesa Mononoke me recuerdan que el camino de la héroa está lleno de silencios autoimpuestos, de largas travesías, de compasión, de luchas y confianza en sí misma.


Howl's afirmando un sentido a su vida 

miércoles, 17 de agosto de 2011

De cantinas inofensivas y machismos reales; LO QUE PASA EN LA CAMA PASA EN LA PLAZA

ZyanyaM

A mi padre, que me enseñó a ser una mujer libre


De cantinas inofensivas y machismos reales, El Mirador

Ha estado circulando en los muros del Facebook un artículo de el Universal,  de Andres Lajous, "los lugares para ser hombrecitos" 
 (http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/53877.html), como es del 22 de julio, me sorprende que siga causando polémica.  La nota habla de dos cantinas donde no se permite el acceso a mujeres.  No son las únicas cantinas o pulquerías en México donde no se acepte el "ingreso de señoritas" pero para mí, aunque sea mujer, la Cantina “el Mirador” me trae muchos recuerdos.
Tenía yo 15 años, mis padres llevaban dos años de guerras cotidianas; se estaban divorciando y mi papá quería hablar conmigo, eligió el Mirador.  Era un sábado en la tarde y llegamos.  Por supuesto le hicieron a mi padre los señalamientos de rutina mientras nos invitaban a pasar al restaurante: no sólo era menor de edad, era mujer; pero mi papá era cliente, burócrata al fin y al cabo, y les explicó que quería hablar con su vástago de cosas importantes.  Se estaba divorciando, añadió, y habló con el capitán.  No sé qué le dijo pero nos dieron una mesita en un rincón bien escondida.  Sobra decir que mi papá era mi héroe.  Cuando algún cliente se quejaba los meseros, de chaqueta blanca y pantalón negro, le pedían comprensión:  "Es que le pidieron el divorcio" explicaban, y los hombres solidarios ante la situación aceptaban con una afirmación de la cabeza y detenían el afilado cuchicheo.  Mi padre me llevó a la cantina no sólo para hablar del divorcio, sino para decirme con circunstancia que de "grande" no debía depender de ningún hombre.  Aunque un macho ilustrado típico de su generación, mi padre vislumbraba con el divorcio la situación de dependencia económica de las mujeres y no quería, supongo, eso para su hija.  Nunca me educó como mujer tradicional aunque él viniera de un pueblo y de una familia típica mexicana.  La platica giró alrededor de muchas cosas que no recuerdo, allende una pregunta que sería trascendental para mi  formación.  ¿Qué quieres ser de grande? preguntó mi padre.  Hombre, respondí.  Era casi una respuesta natural, estábamos en una Cantina de hombres, mi papá era mi héroe y las guerras de divorcio me habían enseñado precozmente la vulnerabilidad de las mujeres.  Descubriría con los años que muchas mujeres, en su adolescencia, habían deseado lo mismo, ser hombres que era una manera de ser libres.
Soy mamá de una niña, y ahora entiendo que las cosas son mucho más complejas que la simple igualdad o la equidad de géneros. Existen, más allá de inofensivas cantinas donde no aceptan mujeres, estructuras invisibles que vulneran la realidad cotidiana. Pienso en las violaciones de militares a civiles y el vientre como botín en tiempos de guerra;  lo mismo sucede en el caso de las migrantes que piden soluciones anticonceptivas en su paso por México, hoy las violan y las matan, antes sólo las violaban, explican.   En caso de paz, la virginidad es requerida, aunque los hombres lo nieguen pues la falta de ella produce celos implacables.  Por otra parte la salud y juventud de la joven son requisitos de una buena familia, pues el vientre es la promesa de la continuidad del macho y su apellido.  De ahí el escándalo que provoca que mujeres  se enamoren de hombres más jóvenes.  En caso de abandono de los hijos, si la madre se va es una pecadora irredenta, si el padre huye de la responsabilidad se le justifica: es normal, es hombre. Si divorciados, ellos buscan rápidamente pareja y rehacen vidas sin juicios; si divorciadas ellas deben guardarse, aconsejan las abuelas, para proteger a los hijos y sobretodo a las hijas.  Si ellos engañan, las mismas abuelas te cuentan el cuento de las iglesias y la Catedral, por eso es tan importante ser la esposa que perdona y no la otra que todos señalan; si ellas engañan se convierten en putas, zorras y demás adjetivos animalescos.  Si destacan en un ámbito laboral como mujeres fuertes se les acusa de “malcogidas o lesbianas” si son hombres duros y competitivos se distinguen como ejemplos a seguir.  Lo peor de todo es que las mismas mujeres juegan el juego de los hombres, son las más duras para juzgar a las mujeres. 
Me pregunto si en estos tiempos de fin de ciclo (agotamiento del patrón dólar, decadencia de la cultura occidental, ejércitos de pobres violentados y violentos, crisis ecológica y cuestionamiento profundo a nuestras formas de vida civilizada…), no podríamos proponer formas nuevas de convivencia.  Vincularnos de otra manera con todo; con la naturaleza, los hombres y las mujeres, con el dinero y los objetos, con la materia, el espíritu y los colores de la piel.  Quiero suponer que sí, qué es posible, pero antes debemos arrancarnos los miedos; miedo a perder una civilización decadente, miedo a abandonar lo que ya nos ha abandonado, miedo a crecer y continuar, miedo a nuestros cómodos fantasmas.  En realidad nunca perdemos, los seres humanos venimos a caminar hacía el terruño, que está adelante nunca atrás.
Zyanya Mariana

Agosto y 2011   

domingo, 31 de julio de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

La palabra es sagrada... la palabra es el hombre mismo



Discurso de Javier Sicilia, 
28 de julio 2011, ante legisladores
Texto íntegro


Señores y Señoras Legisladoras, compañeros y compañeras del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, compañeros y compañeras de la sociedad civil.
Antes de comenzar este diálogo, queremos empezar, como lo hemos hecho en todos los diálogos, con unos versos, esta vez de María Rivera:
“Allá vienen los descabezados,
los mancos,
los descuartizados,
a los que les partieron el coxis,
a los que les aplastaron la cabeza,
los pequeñitos llorando […]
Allá vienen
los que duermen en edificios
de tumbas clandestinas:
vienen con los ojos vendados
atadas las manos
baleados entre las sienes
[…] Allí vienen
los muertos tan solitos, tan mudos, tan nuestros,
engarzados bajo el cielo del Anáhuac, [a reclamarnos]”.
En nombre de ellos, de nuestros muertos, de nuestros dolores y de la noche por la que atraviesa México, pido a todos los presentes nos pongamos de pie y guardemos un minuto de silencio.


El poeta Javier Sicilia y Gabriela Cadena de Alejos, madre de un joven asesinado, durante el encuentro con legisladores (Cuartoscuro ).




Sin embargo, como decimos, venimos con buena voluntad. Estamos convencidos de que más allá de los personajes, intereses y partidos que representan, más allá de los justos reproches que le hacemos y de las fundadas dudas de que quienes nos dicen que estos diálogos no servirá de nada, estamos convencidos de que ustedes, al igual que se lo dijimos al Presidente de la República, pueden oír –en este ejercicio plenamente democrático– el latido humano de su corazón.
Por eso repetimos delante de ustedes, lo que no hemos dejado de repetir desde que nos pusimos a caminar: que el país, nuestro México, vive una emergencia nacional. Lo que exige de ustedes no sólo un cambio de actitud, acorde con lo que la democracia –el poder del pueblo, es decir, de los ciudadanos—significa, sino un esfuerzo extraordinario y humilde para evitar que la nación se precipite a un irremediable caos social.

Un esfuerzo extraordinario y humilde... para evitar un irremediable caos social


En la violencia que vive el país y la violencia que golpea a millones de familias existe una corresponsabilidad de los tres poderes. Ustedes saben que la guerra emprendida por el presidente Calderón, que nos ha costado hasta ahora –así dicen las cifras– 50 mil muertos, más de 10 mil desaparecidos, más de 120 mil desplazados, y la inseguridad y el miedo de millones de mexicanos, es ilegal. El llamado a la intervención de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad pública obligaba al Presidente a pedir la autorización deese acto soberano. No lo hizo y con ello violó la Constitución. Pero ustedes, señores y señoras legisladoras, que tenían el poder para impedirlo, también la violentaron no sólo con la omisión a ejercer sus facultades y obligaciones, sino al asignarle a las Fuerzas Armadas el presupuesto para llevar a cabo esta guerra.
Ustedes son también corresponsables de nuestros muertos y de nuestro dolor. No sólo por lo dicho, sino por muchas otras cosas más. O ¿cuánto tiempo se han tomado para dar respuesta a lo qué desde hace años se sabe del secuestro, tortura, crímenes y desapariciones de nuestros hermanos centroamericanos? ¿Por qué han tolerado el podrido Instituto Nacional de Migración erosionado por los tentáculos de las bandas criminales y no se anticiparon a los dolorosas voces del padre Solalinde y otros. Las voces del dolor y del reclamo? ¿Por qué no han impulsado con los sectores privado y académico iniciativas para identificar las zonas de mayor riesgo social y, junto con los ciudadanos de esas zonas, evitar que en ellas el crimen se apodere de los niños y de los adolescentes, convirtiéndolos en víctimas de la criminalidad? ¿Por qué no han tomado en los distritos que representan, en sus municipios y estados para enfrentar de forma integral y ciudadana los avances de las bandas criminales y sus complicidades con policías y autoridades? ¿Por qué –de cara a nuestros niños y jóvenes, a quienes sus políticas les han destruido el presente y les niegan el porvenir— no han aumentado el dinero destinado a la educación para abrir más matrículas y acortar las largas filas de miles de estudiantes que no alcanzan lugares en las escuelas y universidades? ¿Por qué, frente a la emergencia nacional que vive el país, no han construido una agenda nacional que se ponga al servicio de México y evite que las próximas elecciones sean, lo que ya se anuncian ser, las de la ignominia?
El padre Alejandro Solalinde, el padre Sol, en ciudad Ixtepec, rodeado de sus hermanos migrantes



Ustedes, hasta ahora, sólo han sido operadores políticos de los intereses partidocráticos y no, lo que deberían ser desde el momento en que asumieron sus cargos de legisladores: servidores de los ciudadanos. Para ustedes la educación, la cultura, la ciencia, la vida de los pueblos y de los barrios, la participación ciudadana en los asuntos del Estado y la tragedia de las víctimas de la guerra, no han sido prioridad ni de su corazón ni del gasto público. Lo han sido y lo son, en cambio, sus partidos y sus elecciones onerosas y corruptas –y decimos sus elecciones porque no son las de los ciudadanos. Vean simplemente los votos que obtienen y la manera dispendiosa y corrupta en que recaudan gran parte de ellos–. Lo son también el armamento, la violencia y las obras suntuarias como las que los albergan.

De cara a esta realidad, pero también sabedores de que ustedes tienen una gran responsabilidad que desde su humanidad y su condición de legisladores deben asumir, venimos hasta aquí no para que nos digan que ustedes no son responsables, que la culpa la tienen las bancadas de los otros partidos o el ejecutivo o el judicial. No venimos tampoco a escuchar posicionamientos de partido, sino a que por primera vez rindan cuentas ante la nación y la historia, y nos digan, de un vez por todas, si van a optar por la paz o por la guerra.


28 de julio y Legisladores

Aquí, en este recinto, habemos 20 víctimas y 30 miembros del Movimiento de la Paz con Justicia y Dignidad, de diferentes organizaciones civiles, académicos, intelectuales, periodistas y a artistas que asesoran al Movimiento. Todos representamos no sólo a los asesinados y asesinadas, desaparecidos y desaparecidas, violados y violadas, torturados y torturadas de este país –víctimas reales con nombres, apellidos y rostros–, sino también y como una metáfora de México a otras millones de víctimas: los destrozados por una equivocada política económica, los niños y los jóvenes, a quienes a causa de esa política les hemos arrasado el presente y cerrado el futuro –y que conforman la mayor parte de las víctimas tanto inocentes como culpables de esta guerra–, los desplazados, los que han visto, en nombre de la economía global y de los intereses del dinero y de la muerte, arrasados sus territorios, sus familias, sus relaciones de soporte mutuo y han sido arrojados al desempleo, a la mendicidad, a la migración y al abandono, los ciudadanos todos que a causa de esa economía hemos visto destrozado nuestro aire, nuestra agua, nuestros árboles, nuestra naturaleza. En nombre de ellos y de la justicia que reclamamos, en nombre también de esta corresponsabilidad que tienen en esta guerra y en este dolor, venimos, en primer lugar, a que reconozcan ustedes también su deuda como representantes del pueblo y pidan perdón a las víctimas y a toda la nación que no han defendido ni representado con dignidad.




En segundo lugar, a que detengan la Ley de Seguridad Nacional que pretenden aprobar y la sustituyan por otra, trabajada junto con los ciudadanos. La Ley que pretenden aprobar vulnera las libertades y los derechos civiles descritos en la Constitución y confirma el oprobio de controlar la corrupción y la ineficiencia de las instituciones con la imposición de un Estado militar y policiaco. No podemos permitir que la democracia claudique frente al autoritarismo ni frente al caos y, en consecuencia, tampoco podemos permitir que la paz se rinda ante la guerra para conservar la partidocracia y las prevendas que traicionan a la patria. Los conminamos a que, del lado de los ciudadanos, emprendan el camino de la paz reconociendo su error y no convirtiendo en norma lo que a todas luces ha sido un grave desacierto. Por ello, pugnamos por una Ley de Seguridad que tenga como principio garantizar la seguridad humana y el respeto irrestricto a las libertades civiles y los derechos humanos; una Ley de Seguridad que entienda la seguridad desde una perspectiva ciudadana e integral, que tome en cuenta no sólo la realidad y la opinión de las comunidades, sino también que realice acciones de protección social y atienda con intensidad a los grupos más vulnerados por la violencia y la cooptación del crimen: jóvenes, mujeres, migrantes, campesinos, desempleados, marginados urbanos y adictos.
Los más vulnerables: mujeres, niños, jóvenes, migrantes, adictos, marginados


Migrantes subiendo a "la Bestia"



Se equivocan los que piensan que la guerra de hoy nos conducirá a la tranquilidad de mañana; los que creen que esta guerra, que se ha llevado a miles de nuestros hijos, debe durar más años. Ninguna guerra en función de abstracciones, puede compensar la muerte de ninguno de nuestros hijos. Como decía Gandhi: “No hay camino para la paz; la paz es el camino” y por ello reclamamos una Ley de Seguridad que establezca las condiciones para ella; una ley, como decimos, para la paz con justicia y dignidad, y no la que se ha impulsado desde el Ejecutivo, que pretende institucionalizar la guerra, que multiplicará las víctimas y el sufrimiento, y que de ser aprobada por ustedes será un franco retroceso en el ejercicio de las libertades y de los derechos humanos en nuestro país; una Ley de Seguridad que contemple además el diseño de estrategias alternativas y ciudadanas que, con el apoyo del Estado y en acuerdo con las necesidades de cada lugar, apunten a la reconstrucción del tejido social y conduzcan al retiro paulatino del ejército de las calles; una Ley que contemple la generación de mecanismos para la despenalización de ciertas drogas y la reducción de su demanda y daño, y la creación de controles democráticos de nuestras policías mediante, por ejemplo, un Auditor Policíaco Independiente de la Policía Federal; una ley que ponga su centro en las personas y no en las instituciones, y que contribuya a establecer y definir una política de Estado en materia de seguridad, y que ponga claros límites al uso arbitrario de la fuerza y a las decisiones discrecionales en la aplicación de los recursos del Estado; una Ley que, en concordancia con lo que esta soberanía aprobó en materia de la reforma constitucional en derechos humanos, establezca no sólo garantías, pesos y contrapesos democráticos, sino las garantías de que las fuerzas de seguridad de cualquier índole actuarán siempre como cualquier servidor público, es decir, dentro del marco de la ley y fundando y motivando sus actuaciones; una Ley que le dé equilibrio y participación a los distintos poderes en la toma de decisiones. 


Una ley que dé participación y equilibrio
Francisco Saynez, Secretario de Marina
La prueba más clara de la necesidad de esta Ley son las recientes declaraciones del Secretario de Marina que acusa, poniéndolos en mayor peligro, a los defensores de los derechos humanos de atentar contra la imagen de esta institución y de estar al servicio de la delincuencia. La discusión de esa Ley debe realizarse en paralelo al urgente diseño e instrumentación por parte del Legislativo de mecanismos eficaces y eficientes en la protección de defensores de 


derechos humanos y periodistas que en nuestro país sufren graves ataques o viven bajo serias amenazas, llegando incluso a ser motivo de preocupación internacional. La discusión de la Ley de Seguridad debe también tener como paralelo la aprobación de los marcos legislativos que lleven a la autonomía de los Ministerios Públicos.




Adicionalmente, señores y señoras legisladoras déjenos insistir en que las vejaciones que viven miles de centroamericanos en nuestro país son absolutamente vergonzosa, al grado de que ante los ojos de la comunidad internacional lo que sucede con ellos es una tragedia que junto a lo que vivimos los mexicanos parece tomar las dimensiones de un Holocausto..
En tercer lugar, porque la paz implica también justicia y verdad, una tarea impostergable que debemos realizar juntos es la redacción de una Ley de Víctimas que contemple el acceso a la justicia, a la reparación del daño y a la atención integral, mediante un programa nacional de atención a la víctimas que además de incluir a los distintos niveles de gobierno incluya también un fondo público para este propósito y de acuerdo con los estándares internacionales y jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Asimismo, y contra la opinión del poder que siempre tiene miedo a la verdad y ante la incapacidad del sistema de procuración de justicia y de defensa de los derechos humanos para deslindar responsabilidades en cuanto a las víctimas de esta guerra.
Cd Juárez, una historia de feminicidios
Esta Ley debe poner especial atención en aquellos grupos que se encuentran en una mayor situación de vulnerabilidad: niños y niños huérfanos de esta guerra, personas amenazadas por reclamar justicia, mujeres víctimas de la violencia, incluidos jóvenes que en una vergonzosa leva del siglo XXI son obligados a incorporarse a las filas de la delincuencia. Es una obligación de ustedes crear esta Comisión de la Verdad y Reconciliación como la establecida en Colombia que registre los 50 mil homicidios acaecidos en nuestro país durante la actual administración, haga valedero el derecho a la verdad, que nos diga el nombre y la historia de quienes han perdido la vida, de quienes están desaparecidos o de quienes están siendo amenazados y tiene que desplazarse de sus comunidades de origen, que establezca, además, con claridad cuáles de las víctimas cayeron en la guerra intestina del crimen organizado, quiénes fueron víctimas inocentes de la criminalidad, y quiénes perdieron la vida a manos de las fuerzas de seguridad y en qué condiciones, trátese de delincuentes o de ciudadanos inocentes. Esta Comisión de la Verdad –sus pretextos para no crearla, pretextos que encubren sólo el miedo—debe ser encabezada por ciudadanos independientes de probada integridad moral y defensores de los derechos humanos, pero creada oficialmente por el Poder Legislativo y dotada de recursos técnicos y financieros para sus funciones. Estas comisiones han sido una herramienta importante de humanización y reparación de daños en diferentes procesos de paz no sólo en América Latina, sino también en África y en Europa. Su luz ilumina el camino a la justicia, al reconocimiento de las víctimas, a la reconciliación y la convivencia.

Alba Esther Gordillo, líder del SNTE
En cuarto lugar, porque a nuestros niños y a nuestros jóvenes les hemos, con esta guerra y las equivocadas políticas económicas y sociales destruido el suelo y arrebatado la paz, les exigimos no sólo limitar a esa máquina de fabricar votos y complicidades llamada. el SNTE, sino también la protección para el desarrollo autónomo y las relaciones de soporte mutuo de las localidades, pueblos y barrios. Nuestros niños y nuestros jóvenes deben tener una gama amplia de opciones para elegir, hacer su vida libremente y engrandecer nuestra nación. No podemos aceptar ni permitir más que el destino de nuestros hijos y de nuestros nietos sea la migración, la miseria, la muerte o la violencia. Es inhumano, es criminal e inaudito lo que les hemos hecho. Es inaceptable que el Estado no garantice el derecho a la educación y que miles de jóvenes vean sus sueños frustrados porque no hay recursos.
Dentro de la emergencia nacional que vivimos, exigimos que la Cámara de Diputados que apruebe en el próximo presupuesto recursos suficientes para que todos los jóvenes del país que así lo deseen puedan estudiar su bachillerato y se den garantías para que quienes quieran y puedan realizar estudios universitarios lo hagan.
En quinto lugar, porque la paz y la democracia no pueden vivir sin una profunda participación ciudadana en los quehaceres del gobierno, les exigimos una profunda e inmediata Reforma Política que repercuta en los procesos electorales en puerta. Hasta ahora, ustedes señores y señoras legisladoras, encerrados como operadores de partidos en sus bunkers y no como representantes ciudadanos, se han negado a aprobar una Ley que apenas, con las candidaturas ciudadanas y las iniciativas ciudadanas, da un mínimo indispensable a esa participación. El país, además de eso, necesita, para salvar el profundo desgaste de legitimidad que guardan nuestras instituciones y que abona en favor de esta guerra atroz que nos tiene hasta la madre, necesita revocación de mandato, plebiscito, voto blanco, referéndum, límite de fueros, reducción del dinero destinado a los partidos y a las campañas electorales, y las acciones colectivas amplias e incluyentes. Estos instrumentos que ustedes nos niegan y tienen secuestrado al país son, en las circunstancias actuales, vías fundamentales e idóneas para rehacer la vitalidad perdida de nuestras instituciones; son las mejores armas –no hechas de pistolas, metralletas y balas, sino de votos y de sentido común– que podríamos tener como país para vencer la violencia, la inseguridad y la corrupción que habita en nuestras instituciones. La Reforma –que si tuvieran voluntad política y responsabilidad ciudadana podrían aprobar en un periodo extraordinario y haciendo un transitorio al artículo 105 de la Constitución—ayudaría a que el Congreso rindiera cuentas a los ciudadanos y que sus miembros se convirtieran en lo que Morelos nombró con profunda sabiduría: “Siervos de la nación”. La sociedad, a diferencia de lo que ustedes creen y pretenden, no es un adjetivo, es el sujeto activo de la vida política y de las responsabilidades del Estado. Sin ella, ustedes ni ningún otro poder son posibles. Denos instrumentos de participación para que lo sigan siendo. De lo contrario cada vez más ciudadanos retirarán su apoyo a las elecciones y quedarán en la ilegitimidad absoluta.
En sexto lugar, porque la paz no puede crearse al precio de una competencia desleal y corrupta a la que nos tienen acostumbrados y ya que no quieren responsabilizarse de tener, en las condiciones de emergencia nacional que vivimos, un candidato civil y una agenda de unidad nacional, exigimos un sistema de transparencia de rendición de cuentas de las posiciones que a lo largo del proceso electoral tomen como legisladores.
Necesitamos, por ello, que juntos diseñemos un mecanismo autónomo de participación ciudadana que ajeno a esa magnífica institución, el IFE, que sus intereses mezquinos destruyen día a día (a veces en verdad ustedes creen que los ciudadanos somos idiotas; nos han sido capaces en meses de nombrar a tres nuevos consejeros), permita transparentar ante toda la sociedad la actividad de los Congresos en los procesos electorales.

Si no se habilitan estos espacios tendremos en nuestras próximas elecciones un gobierno ignominioso que volverá a administrar el desafío del crimen organizado y repartirá el territorio del país entre poderes facticos, empleados políticos, carteles y la fuerza militar. En medio quedaremos las ciudadanos expuestos a su violencia cuando el pacto se rompa o requiera reacomodos.
Soren Kierkegaard

Su responsabilidad es inmensa. Si la desprecian o no están a la altura o permitan que intereses particulares estén por encima de los de la República habrán pasado a la historia con el rostro del envilecimiento. “Nada –escribió alguna vez Kierkegaard, el padre del existencialismo que, en nombre de lo humano, nunca se permitió caer en las trampas de ningún poder—, nada, ningún error, ningún crimen es tan horrible […] como aquellos que el poder comete, porque lo que es ‘oficial’ es impersonal y por ello es el más profundo insulto que puede hacerse a las personas”. Su compromiso, señores y señoras legisladoras, es con los seres humanos de este país, no con procedimientos ni con intereses ni con alegatos ideológicos y partidistas. Hay que escoger entre la condenación y la conversión.

A continuación escucharán ustedes algunos testimonios de las víctimas que forman parte del Movimiento y que representan a miles en el país. Asimismo escucharán también la presentación de algunas propuestas legislativas, algunas de ellas con carácter de iniciativa, que les pedimos hagan suyas. Igualmente insistiremos en la resolución de algunos pendientes legislativos. Estamos conscientes de su papel de Estado y por ello formularemos, en lo que buscamos sea una demostración de lo que el Poder legislativo y la sociedad civil, acompañada de expertos, puede lograr definiendo objetivos y alcanzando logros comunes para beneficio del país. –hay que ver simplemente la Cámara de Senadores y la paradójicamente llamada estela de luz, insultos, por su costo, a la miseria en que la mitad de la población vive, un bunker y un monumento a la oscuridad y la incapacidad cerrado a los ciudadanos, sin ventanas que den a la ciudad y donde ustedes se encierran a espaldas nuestras para en nombre nuestro negociar privilegios personales y partidistas.

La palabra es sagrada... la palabra es el hombre mismo